Por su posición geográfica, México es un país con una considerable riqueza natural, rodeado
de montañas y mares, que contienen una gran diversidad de ecosistemas. Nuestro
país se encuentra entre los 17 países considerados con una mayor megadiversidad, que en conjunto
cuentan con el 60 y 70% de la biodiversidad total del planeta. Además, se puede
distinguir, porque el 50 % de sus especies son endémicas. Desafortunadamente,
con el crecimiento de la población, las actividades industriales, agrónomas, la
deforestación, los fenómenos naturales y la introducción,
intencional o accidental, de especies exóticas (no nativas) que desarrollan un
comportamiento invasivo, desplazando a las especies nativas, causando graves
daños a los ecosistemas, la destrucción de
hábitats y la extinción total o parcial de algunas especies en México.
El 38% de las especies animales del planeta, se encuentran
amenazadas mientras que uno de cada cuatro mamíferos corre riesgo de
desaparición total, según expertos de la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (UICN)
En el presente trabajo, hablaré de los mamíferos mexicanos en peligro de
extinción, y como el gobierno mexicano por medio de leyes en conjunto con
asociaciones ecológicas, están tomando
cartas en el asunto, identificando especies de flora y fauna que se encuentran
en peligro de extinción.
México se encuentra en los primeros lugares de las listas de
riqueza de especies. Ocupa el primer lugar en el mundo en riqueza de reptiles,
el segundo en mamíferos y el cuarto en anfibios y plantas. En términos
generales se puede decir que en nuestro país se encuentra al menos 10% de la
diversidad terrestre del planeta (Mittermeier y Goettsch, 1992).
Al igual que en el resto del mundo la diversidad biológica de nuestro país, enfrenta una crisis importante, resultado de las actividades del hombre, que está provocando que deterioremos seriamente las selvas del sur, los bosques y pastizales del norte, incluyendo playas, manglares etc., reduciendo la capacidad de los animales para encontrar lugares adecuando para su sobrevivencia y reproducción.
Al igual que en el resto del mundo la diversidad biológica de nuestro país, enfrenta una crisis importante, resultado de las actividades del hombre, que está provocando que deterioremos seriamente las selvas del sur, los bosques y pastizales del norte, incluyendo playas, manglares etc., reduciendo la capacidad de los animales para encontrar lugares adecuando para su sobrevivencia y reproducción.
Entre las amenazas
a la biodiversidad se encuentran:
- El cambio de uso de suelo
- El crecimiento demográfico
- La introducción de especies invasoras
- Los incendios forestales
- La sobreexplotación de recursos naturales
- El aprovechamiento ilegal
- El cambio climático.
- La cacería ilegal por falta de regulaciones
efectivas e incentivos.
El
oso hormiguero, brazo fuerte, chupamiel (Tamandua mexicana), que vive en las
zonas tropicales desde Michoacán en la vertiente del Pacífico y la Huasteca
potosina en la vertiente del golfo hasta Chiapas y la península de Yucatán.
Habita los bosques tropicales y mesófilo de montaña, y los manglares.
El
armadillo de cola desnuda (Cabassous centralis), que se encuentra
exclusivamente en las zonas de acahuales y pastizales de la Selva Lacandona de
Chiapas.
El
multicitado jaguar (Panthera onca), que habita en los planos costeros y en las
áreas montañosas a lo largo de ambas vertientes desde el sur de Sinaloa y el centro
de Tamaulipas hacia el sur y el sureste por el istmo de Tehuantepec hasta la
península de Yucatán. Se puede hallar en manglares, el matorral xerófilo y en
los bosques tropical, mesófilo de montaña, espinoso, y el de coníferas y
encinos.
El
manatí (Trichechus manatus), que se encuentra en los estados de Tamaulipas,
Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas. Vive en ríos,
arroyos, lagunas, cenotes costeros y marinos, caletas y bahías adyacentes al
mar.
El
mono araña (Ateles geoffroyi), que puede ubicarse en los bosques tropicales,
selvas altas y medianas de Veracruz, los manglares de Chiapas, en las zonas de
selva baja y en los petenes en Yucatán.
El
saraguato (Aloutta pigra), que habita desde la península de Yucatán hasta
Belice y Guatemala; vive en el bosque tropical perennifolio, incluye selvas
lluviosas, bosques de galería y bosques mesófilos.
El
mono aullador (Aloutta palliata), que habita en México desde Los Tuxtlas, en
Veracruz, hasta la Sierra de Santa Marta en Chiapas y cerca de Juchitán,
Oaxaca.
El
ocelote (Leopardus pardalis), distribuido a lo largo de las planicies costeras
del Pacífico y del Golfo de México, desde el estado de Sinaloa y Tamaulipas
hacia el sur, incluso en la península de Yucatán.
El
perro llanero mexicano o perrito de la pradera (Cynomys mexicanus), una especie
endémica correspondiente a una pequeña región de valles y pastizales de la
montaña ubicada entre los límites de los estados de Coahuila, Nuevo León, San
Luis Potosí y Zacatecas.
El
teporingo (Romerolagus diazi), correspondiente a una especie endémica sólo
localizada en las laderas de las montañas del sur y sureste del Valle de México
y en el Nevado de Toluca. Habita bosques y zacatonales subalpinos y alpinos a
los 3 000 mil a 4 300 m de altura.
El
tigrillo (Leopardus wiedii), que se distribuye en las zonas costeras del
Pacífico y del Golfo de México desde Sinaloa y Tamaulipas hacia el sur y en la
península de Yucatán. Se localiza en el bosque tropical, en manglares y en el
mesófilo.
Uno
de los mamíferos que se encuentran en peligro de extinción, pero no se
encuentra registrado, por la Norma Oficial Mexicana, es el lince o gato montés
(Lynx rufus), es confundido con un gato doméstico, y debido a que su hábitat ha sido disminuido e invadido por los gatos domésticos, esta especie
puede desaparecer.
En
nuestro país, están presentes las familias de los cetáceos, excepto los
delfines de río, en cuanto a los pinnípedos, de las tres familias solo faltan
las de las morsas.
En
México ha creado leyes para defensa y protección de la biodiversidad mexicana,
entre ellas, está la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Ley General de la
Vida Silvestre así como Normas Oficiales que hacen referencia al peligro de
extinción de aquellas especies, cuyas áreas de distribución o tamaños de sus
poblaciones, han disminuido drásticamente.
Es alarmante ver las
estadísticas que presenta nuestro país en la destrucción de esta biodiversidad,
que no solo pone en peligro a los mamíferos, engloba aves, tortugas, peces,
reptiles, anfibios, la flora y la fauna al igual que las especies endémicas.
Nosotros como personas sociedad hemos creado este problema, debes
concientizarnos para salvar y no seguir acabando con la naturaleza, debemos
convivir con ella al igual que lo hacían nuestros antepasados, y crear una
cultura para la defensa y el cuidado de los mismos, y trabajar conjuntamente
con las autoridades, para la preservación de la biodiversidad mexicana.




hola Marlenne
ResponderBorrarbuen día, muy completa tu información, me gustó